Plantilla de Montigala

Plantilla de Montigala

jueves, 15 de julio de 2010

Capitulo XV

El ultimo tren

Como cada año, en septiembre se hacia la convención anual de Continente,
normalmente se hacia en el ultimo hipermercado que se había abierto. cuando pasamos de diez hipermercados ya se hicieron todas en Madrid, normalmente íbamos en avión, pero esta vez se, decidió ir en tren. no recuerdo si hubo algún motivo especial para tomar tal decisión, pero lo que si que me acuerdo, es que el servicio de intendencia funciono de maravilla.

Cuando llegue a la terminal de Renfe me encontré con que teníamos que cargar en el vagón litera ( eramos unas treinta personas) un montón de cajas. en ellas había pan, embutidos, quesos, jamón, bebidas refrescantes, cervezas y whisky ,mucho whisky. ¿parecía que hacíamos la travesía al desierto!
Nos pasamos toda la noche comiendo, jugando a cartas etc...no recuerdo, que nadie se pusiera a dormir.
Cuando llegamos a Madrid, parecía que habían pasado unos vándalos por el vagón, de lo sucio de papeles, cajas y botellas por el suelo.

Cuando llegamos a la convención que se hizo en el Hotel Melia Castilla, todos teníamos una cara de sueño que no podíamos ocultar. ademas, estas convenciones suelen ser muy aburridas. no tengo que decir que la mayoría nos dormimos. la suerte es que había poca luz en la sala.

En la comida me paso algo que no olvidare nunca, pedí a un camarero que trajera mas pan, paso el rato y seguí pidiendo pan. al final conseguí que me lo trajeran, estaba tan contento que me gire al compañero que tenia a mi derecha y le dije: “por fin ya me han traído el pan!”
pobre de mi, mientras decía yo esto, por el otro lado pasaba otro camarero para recoger los platos y el pan sobrante. me quede otra vez sin el dichoso pan.

Recuerdo una negociación con un mayorista de electrodomésticos de Zaragoza llamado Almacenes Paima. le llamábamos Perico, era de lo mas listo que he conocido, negociaba sin papeles delante. se sabia los precios de memoria de todo lo que vendía

Se solía a dedicar a comprar grandes partidas a gente que cerraba o a fabricantes que tenían escasez de metálico, por lo que el siempre compraba al contado. conseguía muy buenos precios. una vez me dijo que pagó al fabricante Edesa la mercancía que recibiría a los seis meses, por lo que los precios que le dieron no me los puedo ni imaginar.

Me ofreció unas estufas eléctricas que hacia un par de temporadas que tenia en sus almacenes. las compro a un fabricante que cerro, y después de un tira y afloja, me las dejo a peseta el watio. si, digo bien, a peseta el watio. si la estufa tenia 1000w, eran 1000 ptas., si eran de 2000, w 2000 ptas.
Me imagino que el ,las compraría mucho mas baratas, pero a este precio yo las vendí con un 50% de beneficio y me las quitaban de las manos por su buen precio.

lunes, 5 de julio de 2010

CAPITULO XIV Fantasmas en los inventarios

Capítulo XIV
Fantasmas en los inventarios

En noviembre de 1989 me diagnosticaron que tenia la vesícula biliar mal, y que me tenían que operar lo antes posible. al ir por privado conseguí que la operación fuera el día 15 de enero . digo este día porque el 10 teníamos inventario y en aquellos momentos me creía que era necesario el estar presente en algo tan importante. de todas formas el medico me dijo que si tenia un ataque antes de la fecha de la operación, fuera de urgencias y me operarían ,de todas formas me dio un régimen riguroso, para poder aguantar. llego el día del inventario y cual fue mi sorpresa, que los números salieron bastante mal, concreta mente en la secc. de imagen y sonido.
El peor de los nueve años que llevaba en la compañía, de todas formas yo ya no podía hacer nada puesto que a los pocos días pasaba por el quirofano.

La operación fue perfecta y a los tres días me visitaron en la clínica La Alianza de Barcelona mis compañeros de trabajo Josep Mª Ribas, Teodoro P. Sarrion y mi alumno aventajado Joaquin Esleyes. este ultimo es un licenciado en económicas con varios masters etc. etc. me lo pusieron en formación conmigo con la idea de que en poco tiempo llegara a director. puesto que con su preparación era lo mas lógico.

Bien, pues Joaquin, cuando entro en la habitación de la clínica se desmayo, casi tengo que auxiliarlo yo en vez de ayudarme a mi a levantarme de la cama .

A las cuatro semanas me dieron el alta, lo primero que hice fue revisar el inventario. cosa que ya había hecho Joaquin, y no encontré nada sospechoso de error, por lo que decidí hacer otro inventario al cuarto día de incorporarme al trabajo.

El resultado fue igual de mal, solo en un mes ya descuadraba en cuatro millones. algo que no se podía tolerar, de alguna forma el estar ausente durante este mes, demostró que yo no tenia nada que ver en los resultados, y la dirección decidió prescindir de los servicios del jefe de secc. de imagen y sonido. en su lugar puse a Daniel Abellan, jefe de secc. en ese momento en electrodomésticos, con veinte años y una antigüedad en la empresa de cuatro.
Daniel entro de botones a los dieciséis, paso luego a vendedor y a los diecinueve se le promociono a jefe de electro.

Al mes siguiente volvimos a hacer inventario de la sección en cuestión y cuadro casi a la peseta, por lo que se terminaron los problemas y se demostró que las decisiones que se tomaron, fueron acertadas.

A los pocos meses, a Joaquin Esleyes le comunicaron que lo trasladaban a Jerez de la Frontera para ocupar como titular un dto. esta decisión no fue de su agrado puesto, que la distancia de Girona donde vivía con su mujer, era mucha. ademas él no quería que su esposa dejara el trabajo de funcionaria de la Generalitat.de Catalunya.

Me confeso que estaba estudiando la posibilidad de dejar la compañía, yo intente convencerlo de que era su oportunidad de promocionar y casi le garantice que en dos años seria director de un centro, y de no ser así que me sentiría fracasado por mi parte.

No se si fueron mis palabras o su sentido común, pero al final decidió que su esposa pidiera una excedencia de dos años y se fue a Jerez

A los pocos meses ya era jefe de división. cuando nos encontrábamos en algunas ocasiones por Madrid le recordaba lo que le dije.
A los dos años aproximadamente lo hicieron director de hipermercado. a los pocos años volvió a Barcelona, pasando primero por Palma de Mallorca y luego fue mi director en Badalona.

En una ocasión me traslade a León y Valladolid, fui con Daniel Abellan en avión hasta Madrid. y desde allí en coche de alquiler hacia Valladolid
La anécdota fue en el viaje entre Valladolid y León, en el trayecto nos paro la guardia civil de trafico ,

El motivo, según me dijeron, era el exceso de velocidad en un cruce. en el cual deberíamos ir a setenta y el radar marco setenta y nueve. por lo que me tenían que multar.
Insistí al guardia que el coche era de alquiler y no se si funcionaba bien el contador, porque nosotros en ningún momento vimos que fuéramos con exceso de velocidad. ademas, que en vente años de conducir, nunca me habían multado y me sabia mal tener una mancha de este tipo.

El guardia dijo que lo sentía mucho, que reconocía que la diferencia era mínima, pero que el no podía hacer nada. pero me comento que a veces las fotos no salen, y en este caso, de no salir no me la mandarían .

Me dio el resguardo y nos fuimos, la multa no llego nunca. no se si el guardia pudo hacer algo o fueron otras fuerzas mayores, pero en verdad que nunca se supo nada mas .

lunes, 28 de junio de 2010

Paris

CAPITULO XIII El Cliente Loco

Capítulo XIII
El Cliente Loco


Como cada año, en diciembre, el consejero delegado de continente pasaba por los centro y hacíamos una cena con todos los directivos.

Durante la cena, en la cual no se comía casi, se estaba hablando todo el tiempo y haciendo preguntas. y nosotros solo comíamos cuando el comía y tenia la boca llena.
Nos solía felicitar por el esfuerzo del año y desearnos felices fiestas y que le disculpáramos a nuestras familias el tiempo que no podíamos estar con ellas

En un comentario, recuerdo que dijo “se acercan tiempos difíciles, las empresas que no sean competitivas desaparecerán. por lo que no podemos bajar la guardia. ademas es probable que en un tiempo cercano abramos las tiendas los domingos.”

Samuel Oxman, jefe de perecederos, le dijo “¿yo que me cambie de trabajo para no tener que trabajar los domingos, y ahora usted nos da esta noticia.” el consejero delegado le respondió “yo no tendría que ir al despacho los sábados por la tarde, y a menudo algún domingo, pero para evitar que alguien me quite la silla, voy a trabajar”.

Un día vino a la tienda un matrimonio, el cual hacia varios meses que compro un video y pretendía que se le hiciera el cambio, el jefe de sección. le dijo que debería de llamar al servicio técnico, el cual esta para estos casos. el se negó, se puso nervioso y se puso a gritar.

La señora del cliente se me acerco a mi y me dijo al oído: “cámbiaselo, porque con mi marido es imposible saber sus reacciones cuando se enfada”, yo pensé que era la técnica del bueno y el malo para que accediéramos al cambio. Pero no fue así, no paso ni cinco minutos cuando el cliente cogió el video y lo lanzo al aire , cayendo y destrozándose todo.

Aquello parecía la explosión de una bomba. los clientes corrían asustados, por suerte no le dio a ninguno y no hubo heridos .
El video en cuestión lo guarde durante cinco años por si a aquel loco se le ocurría volver a recogerlo.

Durante los primeros cinco años mi departamento. fue el que mas vendía de la compañía y con la mayor participación de venta del hipermerado.

Mas adelante, con mas dieciocho centros abiertos, ya fue imposible mantener el liderazgo. puesto que Alcobendas (Madrid) y Palma de Mallorca se pusieron en cabeza

CAPITULO XII El Trompetilla

CAPÍTULO XII
El trompetilla

Debido a mis buenos resultados me mandaron una semana a Sevilla para ayudar a negociar aportaciones de los proveedores para sacar rentabilidad y así suplir la menos venta que llevaba el centro.

El día que llegue me dieron un despacho con una cola de proveedores a fuera y me dijeron: aquí los tienes a pedir pasta.

Yo lo primero que pedí a Pedro Delgado, que era mi homologo en Sevilla, datos. como las compras que llevábamos de cada proveedor, % sobre el año anterior. tipo de mercancía que se les compraba... puesto que en aquellos tiempos muchos proveedores eran locales y no los conocía.

Me dijeron que lo estaban preparando, pero de momento me apañara sin nada.
Llame al primer proveedor, resulto ser un fabricante de filtros de campana, le pregunte las compras que llevábamos hechas de Enero a Octubre (la fechas que estábamos) y me comento que llevábamos comprados ochenta mil pesetas ,

Me quede atónito ¿como se puede citar a un proveedor con tan poco consumo para pedirle dinero? no me atrevía pedirle nada. era un fabricante que disponía de dos empleados, la mujer y el hijo.
De todas formas le conseguí que nos diera en mercancía un 10% de todo el consumo del año, fue penoso .

En otra ocasión, también en Sevilla, creo que fue el año siguiente. en este caso se hicieron las reuniones en el Hotel Porta Coeli. teníamos cuatro mesas separadas con biombos, con lo cual te enterabas de todo lo que se decía en la mesa vecina,

En la mesa de mi derecha estaba Pepe Piqueras, el trompetilla. le llamábamos el trompetilla porque cuando salíamos de noche, en el restaurante se ponía los dedos en los labios e imitaba la corneta. dicho elemento, un buenazo, cuando negociaba con un proveedor para pedirle algo, no consentía que se fuera sin dar nada, hasta el extremo que le oía decirle al representante de Tudor ( Batería de coche )que necesitaba que colaborara con cincuenta mil pesetas, ( 300€ ) cantidad muy pequeña por la importancia del proveedor .

Dicho proveedor se negaba rotundamente a colaborar. llegando al punto de pedirle cinco mil pesetas , realmente penoso yo nunca llegue a estos extremos. cuando un proveedor, por motivos x, no quería o no podía colaborar en este momento con una cantidad mínima decente, no se la aceptaba. consideraba que limosnas no debemos aceptar.

lunes, 21 de junio de 2010